En estos tiempos donde nace la preocupación por temas referentes al cambio climático y el medio ambiente, es inevitable el no reflexionar sobre el papel que nosotros desempeñamos, teniendo en cuenta que nuestras decisiones afectan no solo a nuestra salud mental y bienestar en general, sino también al planeta.

Este año, nos da una nueva oportunidad de replantearnos nuevos propósitos y metas para comenzar de cero, o dar seguimiento a los proyectos y metas que ya teníamos de tiempo atrás, para implementar nuevos hábitos que nos acerquen más a lograr cuidar y tomar en cuenta al medio ambiente, ser más sostenibles, y determinar que acciones pueden funcionar y que no para este 2024.

Es importante reconocer que la raíz del problema reside en el comportamiento humano, impulsado por un modelo de consumo insostenible, donde se tiene la tendencia a conductas adictivas, destructivas, comprando sin conciencia y contribuyendo a la crisis ambiental. Sin embargo, cada compra consciente es un paso hacia un futuro más próspero. Optar por la calidad sobre la cantidad y elegir productos que minimizan su impacto en el planeta, como biodegradables y con materiales reciclados, son decisiones poderosas.

Consumir recursos como si no hubiera un mañana es la manera más rápida de garantizar que ese mañana no llegue. Se debe tratar en la medida de lo posible alinear las necesidades humanas con las del planeta, con un enfoque más consciente, donde las elecciones de compra sean guiadas por la responsabilidad hacia el planeta y la búsqueda de un equilibrio entre el bienestar individual y el bienestar global.

Enfoquemos nuestras metas y objetivos al cuidado, conservación y respeto al medio ambiente en este 2024, con cambios en nuestra vida diaria para que este mundo sea un lugar armonioso, incorporando el respeto, protección y seguridad de la naturaleza; De esta forma no solo cuidamos de ella, sino que también nos protegemos a nosotros mismos.

Hoy y mañana Dejemos huellas verdes.

En estos tiempos donde nace la preocupación por temas referentes al cambio climático y el medio ambiente, es inevitable el no reflexionar sobre el papel que nosotros desempeñamos, teniendo en cuenta que nuestras decisiones afectan no solo a nuestra salud mental y bienestar en general, sino también al planeta.

Este año, nos da una nueva oportunidad de replantearnos nuevos propósitos y metas para comenzar de cero, o dar seguimiento a los proyectos y metas que ya teníamos de tiempo atrás, para implementar nuevos hábitos que nos acerquen más a lograr cuidar y tomar en cuenta al medio ambiente, ser más sostenibles, y determinar que acciones pueden funcionar y que no para este 2024.

Es importante reconocer que la raíz del problema reside en el comportamiento humano, impulsado por un modelo de consumo insostenible, donde se tiene la tendencia a conductas adictivas, destructivas, comprando sin conciencia y contribuyendo a la crisis ambiental. Sin embargo, cada compra consciente es un paso hacia un futuro más próspero. Optar por la calidad sobre la cantidad y elegir productos que minimizan su impacto en el planeta, como biodegradables y con materiales reciclados, son decisiones poderosas.

Consumir recursos como si no hubiera un mañana es la manera más rápida de garantizar que ese mañana no llegue. Se debe tratar en la medida de lo posible alinear las necesidades humanas con las del planeta, con un enfoque más consciente, donde las elecciones de compra sean guiadas por la responsabilidad hacia el planeta y la búsqueda de un equilibrio entre el bienestar individual y el bienestar global.

Enfoquemos nuestras metas y objetivos al cuidado, conservación y respeto al medio ambiente en este 2024, con cambios en nuestra vida diaria para que este mundo sea un lugar armonioso, incorporando el respeto, protección y seguridad de la naturaleza; De esta forma no solo cuidamos de ella, sino que también nos protegemos a nosotros mismos.

Hoy y mañana Dejemos huellas verdes.

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